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Foto: Pixabay.com/ Geralt. Compartida bajo licencia Creative Commons.

¿Cuál es la diferencia entre sensacionalismo, amarillismo, crónica roja y prensa popular?

Consulta enviada por: Isa Salcedo. Estudiante de Barrancabermeja, Colombia

Quiero tener claros los siguientes conceptos y establecer sus diferencias: sensacionalismo, amarillismo, crónica roja y prensa popular.

Respuesta:

Los cuatro términos tienen en común la responsabilidad del periodista al informar.

Como lo dice la palabra, el sensacionalista es quien se dirige solo a los sentidos o sensaciones de las personas y los estimula, particularmente el oído y la vista, porque se piensa que eso es lo que atrae a los receptores de información, que solo quieren ver y oír, pero que no utilizan su inteligencia ni su sensibilidad social.

La anterior no es sinónimo de amarillismo. Esta se utilizó originalmente para designar los periódicos de comienzos del siglo XX que en su primera página publicaban la figura de un hombre de color amarillo que comentaba las noticias. Después esa palabra, amarillismo, significó la tendencia a destacar en las primeras páginas las noticias de crímenes y catástrofes.

Esta tendencia de origen comercial, porque parte de la creencia de que así se venden más ejemplares o se obtiene una mayor sintonía, limita el objetivo de la información periodística e impide que el receptor conozca los aspectos más profundos y sólidos de los hechos.

La crónica roja es el término peyorativo con que se designa la información judicial cuando en ella se destaca el carácter sangriento de los hechos que narra, con exclusión de otros aspectos de la información como el impacto y contexto sociales de los hechos.

Prensa popular es la designación de uno de los mejores avances de la prensa que se ocupa, en primer lugar de comunicar las noticias de mayor impacto y la relación con la vida de la población y que, en segundo lugar, se vale de técnicas de comunicación, entre otras, el lenguaje sencillo y amigable que les permite a las clases populares acceder al conocimiento de la realidad. Esta prensa cumple su función cuando presta un servicio y no se vale de lo popular para hacer negocio.

Documentación

La denominación de amarillista que se da a la prensa sensacionalista surgió del color amarillo del protagonista de una de sus famosas tiras cómicas, Yellow Kid, aparecida en The Journal en 1896. Se trataba, como tema de la tira, de un pilluelo del barrio, medio chino y medio irlandés, que siempre vestía una camiseta amarilla.

Hearst, el director del periódico, tuvo un pleno éxito en su empeño y se le consideraba como uno de los grandes innovadores del periodismo, además de ser el verdadero padre del sensacionalismo y de la prensa amarilla. Consiguió popularidad y dinero. En 1930 tenía 26 diarios, 17 revistas, varias estaciones de radio, canales de televisión y salas de cine. Su cadena de medios informativos era la más poderosas de Estados Unidos. Ocupaba el 14% de la circulación total de los periódicos del país. Sus periódicos dominicales tiraban más de 16 millones de ejemplares en 18 ciudades.

El sensacionalismo no se detiene en la presentación sencilla de los sucesos, generalmente escandalosos, sino que ahonda morbosamente en ellos para captar la atención de los lectores de bajo nivel cultural, siempre ávidos de incentivos. Bien se comprende de una vez el grave perjuicio que a la sociedad le causa este género de publicaciones escandalosas que postran la mentalidad de un público, necesitado de educación y de estímulos para su mejoramiento.

Alfonso Lopera, Ética del periodismo y la comunicación. Imprenta de la Universidad de Antioquia, Medellín, 1990P. 110, 111.  

Respondido por: Javier Darío Restrepo

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