Relatoría del taller Visualidades, del Programa 5 Sentidos
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Relatoría del taller Visualidades, del Programa 5 Sentidos

Este taller en línea fue conducido por Sebastián Hacher.
Orlando Oliveros, relator

Introducción

“Nuestras historias están compuestas básicamente por escenas, ellas constituyen la célula madre del periodismo narrativo multimedia; si uno aprende a construirlas, a manejarlas, a darles tensión y fuerza, entonces aprende a contar una historia”. Estas frases fueron el punto de partida del periodista Sebastián Hacher para dar comienzo al taller virtual Visualidades, del Programa 5 Sentidos.

Desde el 10 de febrero hasta el 24 de marzo, veinte periodistas de distintos países de América Latina, seleccionados por convocatoria pública, desarrollaron una historia multimedia en temas de derechos humanos, específicamente temáticas relacionadas con el género y la discriminación, el conflicto social y el acceso a la justicia.

El Programa 5 Sentidos, que organiza la Fundación Gabriel García Márquez para el Nuevo Periodismo Iberoamericano -FNPI- para promover la cobertura de derechos humanos en América Latina, llega a su segunda edición. Esta vez fue dirigido por Cristian Alarcón, director de la revista Anfibia, y constó de 3 talleres sobre diferentes formatos: Visualidades (Sebastián Hacher), Sonoridades (Marta del Vado) y Escritura (Cristian Alarcón).

Palabras clave: multimedia, escena, derechos humanos, periodismo digital.

Sobre el maestro

Es periodista desde el 2001. Es jefe de redacción de Infojus Noticias y editor del sitio de la red de periodismo policial Cosecha Roja.  Publicó los libros Gauchito Gil (2008), Sangre Salada (2011) y Cómo enterrar a un padre desaparecido (2012).

Escribió en diversos medios: SOHO, Brando, Revista THC, Rumbos, Miradas al Sur, Soy (Página/12), Diario Z, entre otros. Trabajó en la sección de policiales del diario Tiempo Argentino. En televisión formó parte de las producciones de Punto.doc, La Liga (Telefé) e Historias Prestadas (Canal 7). Fue uno de los fundadores de Indymedia Argentina, y miembro de Sub Cooperativa de Fotógrafos. Ganó la Beca de Investigación Periodística de Avina y el primer premio en la Bienal de Arte de Cuenca junto con la Cooperativa Sub.

Los elementos del periodismo multimedia

Para el maestro, la escena es la unidad narrativa fundamental de cualquier relato y está compuesta de cuatro elementos básicos: personajes, escenarios, conflicto y tema.

Los personajes son los sujetos que van a protagonizar la historia y, por lo tanto, los que participarán en cada escena. Hacher exhortó a los periodistas a elegir siempre personajes complejos que estén llenos de emociones contradictorias en las que vayan mezclados aspectos buenos y malos de la personalidad. Recordó que hay personajes que, dependiendo de la situación en la que se encuentren, pueden llegar a ser víctimas y victimarios.

La labor de un periodista narrativo consiste en construir un tejido emocional alrededor de sus personajes con el cual la audiencia pueda sentirse identificada. Para que esta identificación se lleve a cabo, Hacher recomendó valerse de personajes arquetípicos, es decir, protagonistas cuyas historias personales compenden las luchas, frustraciones, alegrías o tristezas que muchas otras personas comunes y corrientes han experimentado alguna vez en su vida por el solo hecho de pertenecer a la condición humana. Si se logra captar esta naturaleza arquetípica, la historia gozará de un carácter más universal.

“Un personaje emblemático es aquel que se muestra contradictorio, que piensa en voz alta y se equivoca, que no está encasillado en el estereotipo del personaje súper bueno o súper malo sino que posee destellos de luz y rasgos de oscuridad”, expresó Hacher.

Con respecto al escenario, Hacher reveló que se trataba del territorio en donde actúan los personajes, “el tablero de juegos en donde los recursos van a moverse”. Afirmó igualmente que todas las narraciones estaban enmarcadas dentro de un espacio geográfico y que este espacio podía estar sujeto a constantes cambios, pues a medida que un periodista va investigando los detalles de su historia el escenario va haciéndose más específico, subdividiéndose en otros escenarios.

El conflicto, por otro lado, hace referencia a las acciones de los personajes en determinados escenarios. En aras de profundizar este concepto, Hacher precisó que un conflicto no solamente podía ser un asesinato, un robo, la lucha de un pueblo que defiende su cultura o la situación de las víctimas producto de la violencia de género, sino que también podía ser un conjunto de actos rutinarios que realizaran los sujetos de la narración. “El conflicto es la forma integrada de los verbos de la historia” puntualizó.

Por último, Hacher definió el tema como el asunto central de la historia, el cual resulta de la interacción entre los personajes, el escenario y los diferentes conflictos que se abordan en la narración. Agregó que el descubrimiento de un tema sólido es la consecuencia de un riguroso trabajo de investigación.

La investigación fortalece la escena

Después de reflexionar en torno a los personajes, el escenario, el conflicto y el tema, Hacher les pidió a los periodistas del taller que no olvidaran que estos cuatro componentes de la escena toman mayor fuerza si se les aplican constantes procesos de investigación. Estos procesos de investigación se basan en:

  • Pluralidad de fuentes
  • Documentación previa
  • Trabajo de campo exhaustivo
  • Acompañamiento de los personajes en sus rutinas diarias

La vida múltiple del periodismo narrativo multimedia

Sebastián Hacher conversó sobre la multiplicidad de formatos que impera en el periodismo narrativo multimedia:

“En este tipo de periodismo se cuenta una historia mientras se busca la respuesta a la pregunta sobre cómo podemos hacer que elementos tan diversos como la imagen, el video y el texto escrito dialoguen entre sí. Cuando logramos una armonía entre estos formatos variados se logra un relato con mayor impacto”, expuso Hacher.

Un periodismo narrativo multimedia exige como requisito indispensable que el periodista piense su historia como un relato orgánico, un entramado de formatos en donde los videos, imágenes, gráficas, audios y textos escritos interactúen entre sí.

Para lograr esto, lo primero es romper con el paradigma de que el componente visual es un adorno de la escritura. En el periodismo narrativo multimedia, por el contrario, todos los formatos y herramientas que participan en la historia poseen un protagonismo equilibrado y la información que suministran está distribuida de manera proporcional.

“No hace falta decir tanto con palabras. La imagen también puede comunicar muchísimo”, indicó el maestro Hacher al tiempo que enfatizó en que un mal reportaje multimedia es, por lo general, aquella nota extensa en la que la escritura ocupa un lugar excesivamente central y los videos u otras herramientas pasan a un segundo plano, apareciendo sólo cuando ya el lector ha perdido su interés.

Hacher recomienda a los periodistas buscar que cada uno de los formatos en uso cumpla una función y narre su propio segmento de la historia. Aclaró, sin embargo, que para que esto tenga éxito es necesario conocer al detalle los múltiples campos del lenguaje multimedia, es decir, conocer el lenguaje del diseño web, la fotografía, la cinematografía, la edición de videos y la programación. “No se trata de ser un genio en oficios como la programación o la fotografía, sino de saber cómo funcionan las lógicas de estos oficios y así saber, sin ser fotógrafo o programador, cuándo una idea es posible o no en determinados formatos”, concluyó Hacher.

Pensar el diseño junto con el contenido   

Para el maestro, resulta imposible concebir el contenido de un reportaje multimedia sin concebir su forma, y esa forma es el diseño. En su concepto, este elemento comunica tanto como las imágenes.

Pensar en el diseño supone conocer cómo va a estar organizado el texto, en qué tamaño se va a visualizar, qué colores van a usarse, cuánto espacio disponible hay para la escritura, en qué formatos se presentarán las fotos, cuál va a ser la definición de los videos, qué plantilla web va a utilizarse (de ser necesaria) y cómo serán las transiciones de un formato a otro. Las respuestas a estas preguntas deben plantearse de acuerdo a las posibilidades que ofrezca el contenido de la historia que el periodista desea contar.

En esta comprensión del diseño, Hacher le aconsejó a los primerizos adentrarse en el uso de recursos como los que brinda Readymag.

La participación de la audiencia

En cuanto a una recepción exitosa por parte de la audiencia, Hacher hizo especial énfasis en la necesidad de crear trabajos multimedia que interactúen con el lector/espectador y lo mantengan en vilo mientras transcurre la narración. Esto se consigue con la inserción de juegos, cuestionarios (“trivias”), textos con hipervínculos, videos interactivos, imágenes desplegables y todas aquellas herramientas que provoquen un estímulo en la audiencia y la alienten a seguir el hilo de la historia. Recomendó la plataforma Bootstrap, que ofrece un punto de partida en el manejo de estas formatos.

Algunos ejemplos de trabajos en formatos multimedia que interactúan con el lector/espectador son:

  • El proyecto #SOYMIGRANTE, del medio Cosecha Roja, en donde los mismos lectores son quienes completan los reportajes mandando sus propias historias sobre la inmigración.
  • El reportaje biográfico sobre el jurista Eugenio Raúl Zaffaroni que despliega un abanico de opciones audiovisuales y ofrece una sección de “juegos” que se relaciona directamente con la información suministrada en el reportaje.

El periodista en los zapatos de la audiencia

Los periodistas deben entrar en la mente del público y descifrar sus hábitos sociales. Esto implica conocer a fondo qué le gusta ver, escuchar y leer a la gente, qué le aburre, le repugna o le enoja, también qué clase de formatos son los que más generan audiencia y cuáles son los modos de narrar que pueden volver virales determinadas historias en internet.

A un periodista situado en los zapatos del consumidor le será fácil saber el tipo de herramienta o recurso narrativo de mayor impacto a la hora de compartir sus contenidos multimedia. El maestro Hacher subrayó la importancia de estar al tanto de lo que ocurre en las redes sociales ya que estas se han convertido en una de las principales puertas de acceso a las costumbres comunicativas de las grandes audiencias.

La inspiración puede surgir de trabajos anteriores

Siempre es bueno que, al momento de elaborar un reportaje multimedia, los periodistas cuenten con un referente de trabajo, así la inspiración llegará enriquecida por la experiencia de otros periodistas y artistas. Es así como Hacher propuso su modelo de “aprender viendo”, que va sumado a aquella ecuación del periodismo clásico en el que los buenos periodistas se forman leyendo y escribiendo.

Aprender viendo supone recoger todas las tradiciones cinematográficas, televisivas y documentales en las que se han fundado las diferentes técnicas en el manejo de los videos, imágenes, sonidos, diálogos, personajes, planos y escenas.

Durante el taller, Sebastián Hacher les recomendó a los asistentes los siguientes productos audiovisuales:

  • Las películas de Akira Kurosawa. A manera de introducción, Hacher compartió a través de YouTube una reseña crítica titulada Composing Movement sobre el manejo de la imagen y el movimiento en el director japonés.
  • Las películas y documentales de Martin Scorsese. También como material introductorio, Hacher compartió a través de YouTube una reseña crítica titulada The Art of Silence, que reflexiona sobre el uso exquisito de los silencios narrativos en los trabajos del director estadounidense.
  • Los documentales de Michael Moore.
  • La serie The Wire, producida por HBO.
  • La serie The OA, producida por Netflix.
  • La escuela, de Eduardo Yedlin.
  • La Reina, de Manuel Abramovich
  • Sonata en Si menor, de Patricio Escobar.

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