
Se inició en el periodismo en el diario cartagenero El Universal. Luego fue reportero de El Heraldo de Barranquilla y de El Espectador de Bogotá. Ganó en 1982 el Premio Nóbel de Literatura. Entre sus obras están: La Hojarasca, La mala hora, El coronel no tiene quien le escriba, Los funerales de la Mamá Grande, El otoño del patriarca, Crónica de una muerte anunciada, El amor en los tiempos del cólera, Doce cuentos peregrinos, Del amor y otros demonios, Vivir para contarla, sus memorias, y su más reciente libro de cuentos es Memoria de mis putas tristes. En 1996 publicó el libro, Noticia de un secuestro, con el que retornó a su pasión primigenia por el periodismo. Es presidente de la Fundación Nuevo Periodismo Iberoamericano y de la Fundación para el Nuevo Cine Latinoamericano.